Dos mujeres mueren tras la ingesta excesiva de agua en el festival Tomorrowland


La ingesta excesiva de agua a raíz del consumo de éxtasis causó la muerte de dos jóvenes tras asistir al macrofestival de música electrónica Tomorrowland, celebrado en julio en la localidad belga de Boom, en Flandes, así lo anunció la fiscalía de Amberes.

“El éxtasis fue una de las causas de la muerte de ambas mujeres, que sufrieron una hiperhidratación estimulada por su consumo, pese a no haber fallecido por una sobredosis”, aseguró una portavoz del ministerio público a la agencia internacional Efe.

La primera de las jóvenes fue hospitalizada durante el primer fin de semana del festival, del 20 al 22 de julio, y murió aproximadamente una semana después en el hospital universitario de Amberes.

Asimismo, se conoció que la segunda fallecida había sido ingresada en el mismo hospital durante el fin de semana siguiente, del 27 al 29, y murió también varios días después.

La fiscalía confirmó además que las fallecidas son una mujer de nacionalidad checa, de 33 años, y otra india, de 26.

En base a los resultados preliminares de la investigación, la fiscalía de Amberes desestimado a principios de agosto la posibilidad de que las muertes pudieran estar relacionadas con el consumo de estupefacientes, como se pensaba inicialmente.

Pero dada la dificultad de determinar la causa de ambas defunciones, “pedimos a un grupo de expertos que analizara los resultados de la investigación, quienes determinaron que efectivamente había una correlación entre el consumo de éxtasis y su fallecimiento, pese a no haber sido una sobredosis”, indicó la fiscalía.

Según los expertos citados por el ministerio público, al menos una de las mujeres no habría fallecido si no fuera por el consumo de éxtasis, mientras que las probabilidades de hiperhidratación mortal a causa de esa droga eran de un 50-70 % en el caso de la otra joven sin embargo el ente rector no quiso revelar a cuál de ellas correspondía cada caso.

Recordemos que, Tomorrowland nació en el año 2005 de la mano de los hermanos belgas Manu y Michiel Beers inspirado en el holandés Mysteryland, con el objetivo de crear un festival de electrónica diurno, y se ha convertido en una referencia europea que en su última edición reunió a más de 400 mil asistentes.