Miles de personas protestaron por muerte violenta de concejala en Brasil

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Una multitud despidió a Marielle Franco, la concejala y activista de Derechos Humanos asesinada la noche del miércoles en la ciudad de Río de Janeiro.

En un emotivo homenaje, miles de personas se congregaron a las afueras del Concejo Municipal gritando consignas en contra de la violencia que se suscita diariamente.

“Luto se transforma en lucha”, “Policía asesina, no nos va a hacer callar” se escuchaba en el centro de la ciudad, donde los cuerpos de Franco y del conductor que la acompañaba, Anderson Gomes, fueron velados antes de ser sepultados.

A la misma hora, se presentaron diversas movilizaciones en varias capitales del país, la más numerosa frente a la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro, para protestar por el crimen y exigir Justicia.

La muerte de la concejala, ocurre apenas tres días después de denunciar los excesos de la policía en las favelas y cuando se cumple un mes de la intervención del Ejército en la Seguridad Pública en Río de Janeiro, lo que pone en serios apuros a las autoridades, que hoy fueron blanco de la indignación popular y que deben dar una respuesta a las demandas, tanto internas e internacionales, de una investigación rápida y concluyente.

Marielle Franco, era relatora de una comisión municipal creada para fiscalizar la intervención en Río de Janeiro y se había pronunciado abiertamente en contra de la presencia del Ejército en un vídeo en el que participaron varios artistas para denunciar lo que consideraban una farsa.

La concejala era una mujer, negra y originaria de la Maré, el mayor complejo de favelas de Río, la cual encarnaba el sueño de millones de personas en Brasil. Se lanzó a la política y se convirtió en la quinta legisladora municipal más votada en las elecciones del año 2016 de la mano del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL).

Socióloga, de 38 años y con una hija de 20, Marielle fue asesinada en la noche del miércoles cuando transitaba en un coche por el centro de Río de Janeiro, tras participar en un acto político con mujeres negras.

Se pudo conocer que el vehículo en el se desplazaba recibió nueve impactos de bala, tres le dieron en la cabeza y otros tantos alcanzaron al conductor.

Solo una asesora de Franco consiguió sobrevivir y su testimonio será fundamental para la investigación, aunque la policía maneja la hipótesis de un crimen premeditado y cree que los asesinos siguieron el coche durante cuatro kilómetros por la ciudad antes de disparar.

La noticia de su muerte provocó miles de reacciones de repudio y obligó a que el Gobierno saliera al paso de las denuncias ante esto, el presidente Michel Temer calificó el crimen como de “extrema cobardía” y prometió que no quedará impune.

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