Maduro enfrentó serias protestas en diversas ciudades de Venezuela.


 

Decenas de miles de venezolanos marcharon esta semana, en tres ocasiones diferentes, en protesta contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

En Caracas, en la tercera protesta, la policía lanzó gases lacrimógenos para prevenir que los manifestantes llegasen a la sede de la Defensoría del Pueblo, en el centro de la ciudad.

Horas antes, el dirigente opositor Henrique Capriles había sido inhabilitado de manera administrativa por la Contraloría General de la República para los próximos 15 años.

La protesta más reciente marcó una semana de manifestaciones antigubernamentales, que se caracterizaron por los enfrentamientos violentos entre algunos manifestantes y la policía.

Las protestas se desataron inicialmente tras dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que asumían los poderes de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición.

Los equipos antimotines lanzaron esta semana gases lacrimógenos en la avenida Libertador, una de las principales vías de Caracas, mientras en la ciudad de San Cristóbal (estado Táchira) dispararon balines de goma hacia los manifestantes.

Muchos de los asistentes a la marcha en la capital sostenían carteles con los mensajes: “¡No a la dictadura!” y “Capriles Presidente”.

En la protesta que tuvo lugar en Caracas hubo un momento de silencio para rendir homenaje a un joven que murió el jueves tras recibir un disparo durante una manifestación en las afueras de la ciudad.

El dos veces candidato presidencial Henrique Capriles es visto por algunos miembros de la oposición como la mejor apuesta para derrotar a Maduro en las elecciones estipuladas para el año que viene.

La Contraloría venezolana informó que la sanción contra Capriles se debió a “irregularidades administrativas” durante su gestión como gobernador del estado Miranda.

Durante la última década, varios líderes políticos de oposición han sido sometidos a este tipo de sanciones, incluido el ex alcalde de Chacao y líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López.

De acuerdo con el gobierno, estas sanciones forman parte de los esfuerzos para combatir la corrupción.

El gobierno de Maduro argumenta que “la guerra económica” encabezada por Estados Unidos es responsable de la crisis.

La oposición, por su parte, afirma que se trata de un mecanismo del oficialismo para dejar fuera de juego político a dirigentes opositores con alta popularidad.

Los venezolanos se enfrentan a los efectos de una dura crisis económica que ha provocado escasez de alimentos y medicinas y altos niveles de inflación.