ISIS se atribuyó la autoría de dos explosiones con decenas de muertos en Egipto.


 

Al menos 40 muertos y decenas de heridos fue el resultado de dos explosiones en dos templos cristianos en Egipto esta semana.

La primera se produjo en la Iglesia copta cristiana de San Jorge, en la ciudad de Tanta, en el delta del Nilo, a unos 120 km de El Cairo. La explosión ocurrió durante los servicios del Domingo de Ramos, uno de los días más sagrados de los cristianos al inicio de la Semana Santa.

Horas después, ocurrió otra explosión en la catedral de San Marcos, en Alejandría, donde murieron al menos otras 14 personas y unas 40 resultaron heridas.

El Papa Teodoro II, jefe de la Iglesia Copta de Alejandría, estaba celebrando misa en San Marcos pero se informó que resultó ileso. Un atacante suicida se inmoló frente a la iglesia, informó el secretario del Papa. Estas fatales detonaciones tienen lugar justo cuando faltan pocas semanas para que el Papa Francisco visite la nación egipcia.

El grupo yihadista autodenominado Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad de ambas explosiones. La minoría cristiana egipcia a menudo ha sido objeto de los ataques de dicha organización en los últimos años.

El pasado mes de diciembre al menos 26 personas murieron cuando una bomba estalló en una catedral copta en El Cairo durante una misa.

Y en febrero de este año, el autodenominado Estado Islámico advirtió de más ataques contra los coptos, que suman 10% de la población egipcia.

Egipto ha sido blanco de una ola de ataques de militantes desde 2013 cuando el ejército derrocó al presidente Mohammed Morsi, un miembro de los Hermanos Musulmanes quien fue elegido democráticamente, y lanzó una campaña de represión contra los islamistas.

Algunos de los simpatizantes de Morsi culparon a los cristianos por haber apoyado la caida del líder musulmán.