Tras una década en prisión preventiva, Seawell por fin quedó en libertad.


 

Esta semana ha concluido la epopeya judicial de más de 10 años de los hermanos Seawell y su lucha contra la extradición a los Estados Unidos. Y esta semana, Mark Seawell podrá unirse a su hermano, Gary en el exterior después de un encarcelamiento prolongado por cargos de importación de drogas. El Presidente del Tribunal Supremo le ha dado de alta de todo procedimiento de extradición, basado en la misma premisa de una orden de detención que había contaminado el procedimiento en su contra.

Esa es la decisión que se dictó esta semana, seis días después de que sus abogados presentaran este nuevo argumento en el caso. El equipo legal de Seawell de Anthony Sylvestre, Bryan Neal y el abogado británico Ben Cooper tuvieron la oportunidad de presentar el caso contra la orden de detención, que no siguió ciertas reglas de procedimiento. Le dijeron al Jefe de Justicia que la Magistrada Jefa de Instrucción, Margaret McKenzie, cometió errores con los procedimientos para su entrega a la Prisión.

En primer lugar, el magistrado no emitió una orden que cumpla con la Ley de Extradición; Segundo, el magistrado no declaró adecuadamente los delitos contra Mark Seawell que se demostraron en la orden de detención; Y en tercer lugar, el magistrado no envió al Ministro de Relaciones Exteriores un certificado del encarcelamiento, y un informe sobre el caso.

En total, estuvo en prisión preventiva desde febrero de 2007. Es decir que pasó más de 10 años lejos de su familia y sus hijos. Pero finalmente, tras esos argumentos y después de pasar 3 años y medio de esperar al Juez Presidente para que tomase una decisión sobre el juicio de habeas corpus de 2013, el juez, esta semana, lo aceptó y lo liberó.