Cómo alcanzar una vida saludable


A lo largo de la historia se ha evidenciado que los seres humanos nos dedicamos a tener un bienestar personal, que se refleje de manera física, emocional y espiritual. En ese paso hacia el descubrimiento de la mejor forma para tener una calidad de vida acorde a nuestros tiempos, han dejado en las personas un sin número de consejos  para sentirse bien, sentirse en equilibrio.

Una vida saludable implica tantas cosas por hacer, para que el cuidado se refleje en lo quienes somos como personas, muchos dicen “eres lo que comes”, y por allí empezaremos porque la alimentación es la base de todo para lograr una buena estabilidad emocional y física. Lo que comemos representa un alto porcentaje en el bienestar de nuestro organismo, es recomendable alimentarse sanamente y ser muy cuidadosos con lo que comemos, porque quizás no todo lo que ingerimos sea lo que realmente necesite nuestro organismo. La recomendación es acudir a los expertos, porque recordemos no todos poseemos el mismo organismo o la misma capacidad para llevar estos procesos alimenticios de la misma manera.

El entrenamiento a nuestro cuerpo hoy día es de gran importancia, ya que no solo representa estar saludable o sentirse bien con uno mismo, representa lo que queremos proyectar como persona, se dice también que es parte de la estética. No se puede negar que puede influir hasta en nuestras relaciones interpersonales, y como sabemos hoy día existen innumerables opciones de formas de entrenar, desde hacer ejercicios funcionales por cuenta propia hasta modalidades de entrenamientos como es la  natación, el yoga, atletismo, ir al gimnasio entre muchas opciones a la que recurrimos los seres humanos para lograr esa armonía y el equilibrio que buscamos, a la hora de decidir ser personas saludables.

La principal excusa que utilizamos es el no tener tiempo para realizar actividades físicas, razón por la cual debemos  programarnos y hacer un espacio para nutrir nuestro cuerpo y mente, ya sea realizando actividades al aire libre como subir una montaña, asistir a campamentos mensuales, trotar de vez en cuando entre otras o ir a un gimnasio. En fin no tenemos que ser necesariamente físicos culturistas para estar bien. Lo importante es no olvidarse nunca que existen actividades físicas que podemos  realizar, que a la  larga mejoraran nuestro ritmo de vida y así estar más saludables y contentos en nuestro día a día.