Belice un paraiso por descubrir


La gran mezcla de cultura que tiene Belice, hace del país un gran atractivo para turistas y visitantes de paso, pues los lugares que nos ofrece desde fondos oceánicos  hasta junglas que guardan historias fascinantes con pirámides ocultas.

Pues hoy vamos a mostrarle como Belice si está lleno de historia y de lugares que los sorprenderán:

Cayo Ambergris

También llamada la Isla Bonita (por la famosa canción de Madonna), Cayo Ambergris es el destino vacacional paradisíaco por excelencia. Para muchos visitantes es la imagen perfecta de las vacaciones: muy relajadas, pero también divertida. Se puede bucear por el arrecife, recorrer en kayak la laguna o practicar windsurf por los estrechos; también es posible dejarse mimar en un spa o ponerse a prueba con una clase de yoga o, simplemente, echarse la siesta en un embarcadero. Al ponerse el sol se puede disfrutar de las cenas más deliciosas y de la noche más animada del país. La isla es larga y estrecha: 40 kilómetros de largo por ocho de ancho en su punto máximo, aunque la mayor parte no supera el kilómetro.

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Submarinismo en el Gran Agujero Azul

El Gran Agujero Azul es una de las grandes maravillas naturales del mundo, el reclamo turístico más conocido de Belice y una experiencia de buceo única. Tal vez no sea la mejor inmersión del país, pero si una de las más populares. Con el centro de color azul oscuro, sus paredes descienden más de 120 metros hacia el interior del océano y aunque acumula gran cantidad de sedimentos y desechos naturales, su profundidad sigue generando ese círculo de color azul que puede verse desde el cielo. Y abundan las estalactitas y estalagmitas. Un banco de tiburones de arrecife (además de innumerables invertebrados y esponjas) acompaña a los submarinistas en su descenso a las profundidades del mar. Aunque el agua es transparente hay muy poca luz.

 

Tambores garífunas en Hopkins

La cultura garífuna tiene gran presencia en el sur de Belice y sobre todo se identifica por la música y los tambores. En Dangriga y Punta Gorda se puede estudiar percusión y aprender a fabricar tambores con maestros locales, aunque para vivir una experiencia verdaderamente especial hay que ir al pueblo garífuna de Hopkins, acogedor y algo descuidado, y participar en una ceremonia de tambores en el centro percusionista Lebeha. En Hopkins, la vida no ha cambiado mucho en las últimas décadas. Los niños venden pasteles de coco y chocolate caseros en la única calle de la localidad, los hombres pescan de día y tocan el tambor de noche, y el ritmo de la vida es lento. La playa es estrecha, pero con buen tiempo tiene unas espectaculares vistas al Caribe. El Día del Pueblo Garífuna es el 19 de noviembre.

Descubrir a los mayas en Caracol

En el mayor asentamiento maya de Belice se puede pasear por una ciudad que, en su época tuvo el mismo peso político que Tikal y que para muchos es incluso más espectacular. Está envuelta por la jungla, cerca de la frontera con Guatemala, a unos 84 kilómetros al sur de San Ignacio. Su descubrimiento y excavación es relativamente reciente y cada año hay campañas arqueológicas que revelan nuevos detalles. Desde el centro de los templos, palacios, talleres de artesanos y mercados se puede sentir el poder y la gloria de la antigua Caracol. Con 42 metros de altura, el Caana (palacio de cielo) sigue siendo el edificio más alto de Belice.

 

Pues esto son algunos de los lugares más emblemáticos de nuestra nación, en donde la tranquilidad es parte de los mejores momentos que se puedan disfrutar en familia, los atractivos naturales y culturales son la combinación perfecta para vacacionar y ponernos en contacto con nuestro propio ser, y eso implica viajar en familia, pues se deleitaran con la presencia de ciudadanos que ofrecen a sus visitantes la amabilidad y cortesía que merecen todos sus visitantes, y eso si ni hablar de la cultura gastronómica que nos ofrece Belice.

Te esperamos en Belice!!!!!!!!!!!!!