Juzgan a los militares de una de las peores matanzas durante la guerra civil de El Salvador.


 

La semana pasada, tras 27 años de artimañas jurídicas y de denegación de la justicia y de la verdad, los familiares de las víctimas, sobrevivientes y defensores de los derechos humanos en El Salvador lograron una victoria sin precedentes: sentar en el banquillo a quienes planificaron la masacre de El Mozote, en la que fueron asesinados más de mil campesinos indefensos.

El juicio busca encausar también a quienes implementaron “el terrorismo de Estado” durante la guerra civil (1980-1992), aseveró el abogado querellante de las víctimas David Morales.

La masacre que ejecutada entre el 10 y 12 de diciembre de 1981, se conoció gracias a dos diarios estadounidenses, The Washington Post y The New York Times, casi dos meses después de aquel año.

David Morales, ex-Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos (del 2013 al 2016) y en la actualidad abogado de una asociación cívica, es uno de los querellantes en el proceso, en representación de las víctimas.

Los encausados podrían ser responsables también de masacres como la de El Calabozo y Río Sum pul, en las que fallecieron centenares de campesinos, considerados “suministradores logísticos de la guerrilla.

Por primera vez estos militares están sentados en el banquillo de los acusados escuchando los crímenes de lesa humanidad de los que se les acusa. Entre ellos están el exministro de Defensa, general Guillermo García; el exjefe del Estado Mayor, general Rafael Flores Lima y el exjefe del Batallón Atlacatl, coronel Natividad Cáceres, que fue el comandante que dirigió la operación. Todos ellos oficiales retirados.

Se les ha visto callados y nerviosos; no han emitido declaraciones porque sus propios abogados se lo han recomendado, pese al acoso de la prensa nacional e internacional.

“Esperamos que la Fuerza Armada actual, los mandos, y el propio gobierno de la exguerrillla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), cambien su posición y colabore proporcionando los archivos militares. Los altos mandos tienen una tesis de una supuesta destrucción de dichos archivos, pero eso en todo caso debería ser investigado por la Fiscalía, que la vemos actualmente con un rol más activo”, afirmó el abogado Morales, quien apunta que no sabe cuánto tiempo dará este proceso penal.

Uno de los grandes ausentes durante el juicio será el fallecido coronel Domingo Monterrosa, quien fue uno de los principales ejecutores de la masacre. El coronel Monterrosa murió en la guerra civil, en octubre de 1984, durante una trampa que le tendió la guerrilla en el norte de Morazán al hacerle creer que había capturado los equipos de transmisión de Radio Venceremos. Sin embargo, los equipos capturados en realidad llevaban explosivos que los guerrilleros hicieron estallar en pleno vuelo del helicóptero en el que viajaban Monterrosa y otros importantes oficiales del ejército.