Al fin apareció el misterioso Bart Middleton.


 
Después que el comité del Senado comenzó a investigar el caso de las 8 visas robadas de noviembre de 2012, el apellido Middleton figuró repetidas veces como el autor material en dicho robo. Hoy se sabe que ese es el apellido de un ciudadano privado y hombre de negocios que realmente existe, y cuyo nombre completo es Bart Middleton. 
 
El testimonio más explosivo en contra de Middleton, provino hasta ahora de un miembro de la UDP, Patrick TillettTillett fue ante el Senado diciendo que dirigió por poco tiempo un servicio de adquisición de visas para los nacionales chinos que querían visitar Belice. Dijo que fue contratado para obtener 6 visas para algunos “clientes chinos”, y se le pagó $6,000 cada uno, por un total de $36,000.
 
Tillett dijo que a partir de esa cantidad, los “clientes” estaban pagando $2,000 al Gobierno para la solicitud, y $1,000 para que se asegurara de que la solicitud estaba en orden. Los últimos $3,000 por visa fueron a Middleton, quien fue contratado para llevar las visas al Departamento de Inmigración de Belmopan. También se suponía que debía hacer “cualquier seguimiento necesario”. El Senado rápidamente señaló a Tillett queMiddleton podría haber pagado una suma tan alta, para que hiciera lo que fuera necesario, incluyendo actos ilegales, con tal de obtener esos visados.
 
Tillett confesó no saber realmente de tales actos, y esta semana el Senado tuvo que preguntarle al propio Middleton. Pero cuando el hombre misterioso apareció, muy pronto todos se percataron de que en realidad no tiene la más mínima intención de cooperar con el Comité.