Aumenta presión sobre Venezuela en la OEA.


 

Una mayoría de Estados de la OEA (Organización de Estados Americanos), reconocieron esta semana en una declaración la “difícil situación” que vive Venezuela, Caracas rechazó esa declaración como un intento de “intervención”.

En el texto de la declaración conjunta firmada por veinte países de la organización, dice, entre otras cosas:

“Recordando nuestro continuo apoyo al diálogo y la negociación, reiteramos nuestra preocupación por la difícil situación política, económica, social y humanitaria que se vive en Venezuela”.

La sesión extraordinaria de la OEA en Washington esta semana fue pedida por 18 países.

El documento pide “apoyar el funcionamiento de la democracia” en Venezuela e “identificar soluciones diplomáticas” concretas a sus problemas, y fue respaldado por los 14 países que la semana pasada urgieron a Venezuela a liberar sus “presos políticos” y a fijar un calendario de elecciones.

La representación de Caracas desató la polémica al lanzar ataques contra los principales países en un tono que condenaron varios embajadores y provocó la salida de la sala de la representante de Perú.

Pero el gobierno del presidente Nicolás Maduro no pudo impedir que se incluyera la discusión en la agenda del Consejo Permanente.

El apoyo a Venezuela por parte del Caribe también ha disminuido, ya que, por ejemplo, por primera vez Barbados y las islas Bahamas no apoyaron a Caracas.

Varios países enfatizaron que no buscan la suspensión de Venezuela de la OEA a diferencia de las posturas más urgentes del secretario general, Luis Almagro, quien lanzó un ultimátum a Caracas “si no retoma un camino democrático dentro de un mes”.

“Como miembros de esta organización no podemos continuar siendo indiferentes”, dijo el representante de Costa Rica, Rogelio Sotela. Pero Venezuela denunció un intento por esconder detrás de esas iniciativas un propósito intervencionista y la canciller dijo que, de “proseguir este acoso” Venezuela “en su oportunidad tomará acciones severas y definitivas”, pero sin especificar ninguna.

El debate en la OEA sobre Venezuela se intensificó desde junio de 2016, cuando el Consejo Permanente recibió un primer informe con muchas críticas al gobierno venezolano presentado por Luis Almagro.