El asesino del policía no dijo ni una palabra en la Corte


 

Esta semana, Marcial Toledo, de 47 años y ciudadano hondureño, fue acusado por el asesinato del agente de policía (ó “Police Constable”) (PC) Marvin Locke hecho perpetrado en la estación policial de Raccoon.

Sin embargo, cuando Toledo llegó a la corte, los dos oficiales de la CIB que le escoltaron tuvieron que sacarlo físicamente del vehículo de la policía porque él se negó a moverse. Tenía fuerte lesiones en su cara y en su cabeza y parecía apenas capaz de caminar.

El obrero, residente de la Calle del Santo Emmanuel, fue llevado ante la Magistrada Jefe, Anne Marie Smith quien procedió a leerle un solo cargo por el asesinato del agente Locke. A pesar de estar en plena sala del tribunal, no dijo una sola palabra.

La Magistrada Jefe, Anne Marie Smith tomó nota de su comportamiento totalmente carente de respuesta, por lo que le repitió la pregunta varias veces. El tribunal entendía que no hablaba inglés, por lo que recibió un intérprete de la Corte. Pero cuando el intérprete habló con Toledo en español, tampoco obtuvo respuesta alguna.

Ella empezó a leerle el cargo, pero él ni siquiera la miró, así que ella preguntó: “¿Usted comprende la acusación?”. Una vez más, no obtuvo respuesta, por lo que el magistrado jefe le pidió que asintiera con la cabeza si la estaba entendiendo, y de nuevo no obtuvo respuesta. A pesar de todo su silencio, igualmente recibió los cargos y quedará detenido hasta el 16 de junio.

En 2006, el mismo Marcial Toledo fue herido en el estómago por 6 hombres que supuestamente intentaban robar su bicicleta. Y para ese momento era guardia de seguridad.