Revelan en Australia hallazgo “sin precedentes” sobre dinosaurios


 

Paleontólogos de la Universidad de Queensland y de la Universidad James Cook han descubierto 21 tipos de huellas de dinosaurio en unas rocas de hasta 140 millones de años de antigüedad, situadas en el yacimiento conocido como el “Jurassic Park” de Australia.

El grupo de investigadores reveló esta semana que examinaron miles de huellas en una zona de 25 kilómetros de la remota región de Waldamany, en Australia occidental.

Steve Salisbury, principal autor de un estudio publicado en Memoir of the Society of Vertebrate Paleontology, explicó el lunes que se trataba del conjunto de huellas más variado del planeta. “Es algo sin precedentes en el mundo”.
“Es la huella de los dinosaurios no aviares en la parte occidental del continente y el único destello que tenemos de la fauna de dinosaurios australianos durante la primera mitad del Cretácico inferior”, recalcó. “Es un lugar mágico, es el Jurassic Park australiano, en un paisaje salvaje espectacular. Es algo muy importante”.

Los investigadores examinaron las huellas durante más de 400 horas, entre 2011 y 2016, e identificaron 21 tipos de huellas diferentes procedentes de cuatro principales grupos de dinosaurios.

“Hay cinco tipos de huellas de dinosaurios depredadores, al menos seis tipos de huellas de saurópodos herbívoros de cuello largo, cuatro tipos de huellas de ornitópodos herbívoros bípedos y seis tipos de huellas de dinosaurios con caparazón”.

La zona fue seleccionada en 2008 por el gobierno de Australia Occidental como lugar de preferencia para un gigantesco proyecto de tratamiento de gas natural y las huellas estuvieron a punto de ser arrasadas.

Los guardianes aborígenes del sitio, preocupados por la amenaza, se pusieron en contacto con los paleontólogos para que estudiaran las huellas que conocían, al parecer, desde hace miles de años.

“El mundo debía saber lo qué estaba en juego”, explicó Phillip Roe, un responsable de la comunidad aborigen de los Goolarabooloo. Las huellas de dinosaurios se mencionan en uno de los “ciclos de cantos” aborígenes de la región, por medio de los cuales se transmiten historias, rituales, códigos y leyes de generación en generación.

El proyecto de tratamiento del gas fue descartado de forma definitiva después que la zona fue clasificada como patrimonio nacional en 2011.