El enredado caso de Titán y la gran fortuna pendiente.


 
Esta semana la Corte de Apelaciones fue testigo de un caso importante, mediante el cual el Gobierno intenta que sea suspendida una sentencia que lo obliga a pagar 8,8 millones de dólares de daños y perjuicios reservados.
 
Como se sabe, los bahameños Rohn Knowles y Kelvin Leach demandaron al Gobierno de Belice y ganaron dicho juicio ante la Corte Suprema. 
 
La incursión policial en septiembre de 2014 en las oficinas de su empresa Titan Securities fue excesiva y abusiva según lo dictaminado por el Juez Courtney Abel, por lo cual este magistrado emitió un veredicto indicando que si tienen derecho a una indemnización.
 
El Gobierno está en desacuerdo con el tribunal y considera que ellos no deberían recibir compensación alguna porque su empresa carecía de valor después de la acusación criminal por fraude de valores y sobre todo después de la suspensión de sus licencias comerciales por parte de las autoridades estadounidenses. Titán no está de acuerdo con eso, obviamente, y dicen que el Gobierno está ignorando el daño que hicieron con esa redada policial.
 
Denys Barrow y Eamon Courtenay, abogados de las partes de este caso, terminaron de exponer sus argumentos ante el Tribunal de Apelación esta semana y ahora sólo resta esperar la siguiente fase del proceso.