Trump y Bachelet conversaron esta semana por teléfono sobre relaciones bilaterales y crisis en Venezuela. 


 
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, mostró su consternación sobre la situación en Venezuela, durante una charla telefónica que mantuvo con su homóloga chilena, Michelle Bachelet, después de haber hablado ese mísmo día con el presidente brasileño Michel Temer.
 
Un comunicado de la Casa Blanca indicó que “El presidente Trump expresó su preocupación por la situación en Venezuela y Bachelet coincidió con él en la importancia de avanzar los principios democráticos en todo el Hemisferio Occidental”.
 
El mandatario estadounidense, que este fin de semana estuvo en Mar-a-Lago, abordó con Bachelet la relación bilateral entre ambos países y además otros asuntos relacionados con la “estrecha cooperación en cuestiones comerciales y de seguridad”.
 
De esta manera, y como se esperaba, el presidente estadounidense volvió a discutir el estado de los derechos humanos de Venezuela, tal como hizo este sábado durante una charla telefónica con el presidente de Brasil, Michel Temer.
 
Según la Casa Blanca, en una “larga y muy fructífera” conversación con el presidente brasileño, Trump enfatizó “la importancia de fomentar el respeto a los derechos democráticos y humanitarios en Venezuela”.
 
El presidente estadounidense calificó a Brasil de un “socio clave en el Hemisferio Occidental” y, además, tal como lo señaló Temer en su cuenta de Twitter, extendió una invitación para que el mandatario brasileño haga una visita a Washington.
 
Trump sostuvo también diversas reuniones con asesores en las que discutieron asuntos sobre China y Corea del Norte, país del que volvió a decir hoy que está “actuando muy, muy mal”, según señaló al grupo de periodistas que lo acompaña.
 
Poco antes de volver a Washington y camino al aeropuerto internacional de Palm Beach, Trump, como hizo en una anterior visita, hizo detener brevemente el convoy que lo transportaba para saludar a sus simpatizantes apostados a un lado de la vía que conecta con Mar-a-Lago.
 
El día sábado, el presidente y su equipo discutieron el plan de salud que ha elaborado el Partido Republicano y con el que quiere revocar la reforma sanitaria de su predecesor, Barack Obama, que se conoce como Obamacare.
 
En esa reuniones participó además el senador republicano Ted Cruz, aunque no mantuvo un encuentro con el presidente, según señaló hoy el legislador en un programa de la cadena CBS.
 
Trump regresó a Washington en un avión del Air Force One con destino a Washington y culminó su quinto fin de semana en Florida desde que asumió la Presidencia.