Indígenas de Bolivia tienen los corazones más sanos del mundo


 
Un estudio publicado esta semana en la edición digital de la prestigiosa revista científica “Lancet”, reveló los resultados de un estudio cardiológico realizado a los habitantes de una tribu boliviana denominada los “tsimane“.
 
Los “tsimane“, una sociedad de cazadores-recolectores, “tienen el menor nivel de obstrucción de arterias de cualquier otra población estudiada en el mundo. Se dedica a la caza y la agricultura, y sus corazones son los más sanos en el planeta.”
 
Este hallazgo, afirman los investigadores, destaca la importancia de reducir los factores de riesgo para la insuficiencia cardíaca. Los “tsimane” no beben ni fuman con frecuencia. Además pasan entre cuatro y siete horas diarias en actividad física y su dieta es baja en grasas y azúcares. 
 
Randall Thompson, cardiólogo del St. Luke’s Health System de Kansas City,Missouri, y uno de los jefes del estudio, declaró: “El tsimane de edad mediana tiene arterias que corresponden a un occidental 28 años más joven”
 
El estudio apareció el viernes en la edición digital de Lancet y fue presentado en una reunión del Colegio Estadounidense de Cardiología esta semana.
 
Thompson y sus colegas trabajaron con antropólogos que estudian a los “tsimane” desde hace años. Es un grupo de unas 16.000 personas que habita las márgenes de un afluente del Amazonas.
 
Los 705 participantes del estudio pasaron un día remando sus canoas y luego viajaron seis horas en vehículos rústicos hasta la ciudad más próxima, donde los médicos escanearon sus corazones y midieron ritmo cardíaco, presión arterial, colesterol, azúcar en la sangre y su estatura. A cambio de esto, les entregaron varios regalos, como hilos y lana.
 
Comparados con los resultados de una muestra de 6.800 estadounidenses, la conclusión fue que casi nueve de cada 10 tsimanesno están en riesgo de padecer insuficiencia cardíaca mientras que los estadounidenses tienen cinco veces más probabilidades de sufrirla.
 
Según Thompson, el estilo de vida tiene un papel más importante que la genética para evitar los males cardíacos. Dijo que como los tsimanehan estado recibiendo alimentos procesados y canoas con motor, sus niveles de colesterol han aumentado.
 
Otros expertos dijeron se podrían adoptar los hábitos de vida sana de los tsimane.
 
“No es posible volver a ser cazadores-recolectores como ellos, obviamente, pero si la gente puede dejar de fumar y dedicar media hora de cada día a ejercicios que los dejen sin aliento, sería de gran ayuda”, dijo el cardiólogo Joep Perk.
 
Y agregó que “existe la tendencia a culpar a los genes por los problemas cardíacos, y lo que revela este estudio es que uno no puede culpar a sus padres sino a su propio estilo de vida”