Joven madre será sacada del coma con una bala todavía alojada en su cerebro.


 
La semana pasada, Camille Munnings, madre de dos hijos, recibió un balazo en la cabeza cuando se encontraba de madrugada con su esposo y otras personas en el área de Caye Caulker
 
Al llegar de emergencia al hospital, y tras estudiar su caso, los médicos decidieron inducir un coma para reducir el trauma cerebral. Desde que ese procedimiento fue iniciado, la joven Munnings ha estado literalmente luchando por mantenerse con vida. 
 
Pero, en medio de la gravedad, hay una posibilidad remota de que ella pueda reaccionar favorablemente y por eso los médicos que la atienenden anunciaron que van a sacarla del coma inducido para darse un margen de espera y ver si, de manera natural, ella pudiese recobrar la conciencia a finales de semana. 
 
Los familiares de Camille Munnings planean llevar a cabo una barbacoa a beneficio de Camille en la ciudad de Belice para recaudar dinero con el fin de ayudar a pagar su tratamiento. El evento se llevará a cabo en el Bulevar Centroamericano.
 
Los médicos también están debatiendo si deben o no quitar la bala, ya que extraerla podría hacer más daño que bien. Y en caso de que ella recupere la consciencia, igualmente tendrán que hacerse más pruebas, la mayoría bastante costosas, para determinar exactamente la magnitud del daño a su cerebro.