David Nanes, y el arte de hacerle trampa al sistema de Inmigración


 
En una cárcel de México, David Nanes Schnitzer está esperando su juicio por los cargos en su contra al haber estafado a inversionistas con un esquema de Ponzi (o “Juego de la Pirámide”). Fue capturado en México después de venir de Cuba disfrazado con una barba.
 
Pero, en Belice, un lugar que fue el hogar de Nanes-Schnitzer por más de tres años, no necesitaba disfraz. Y eso porque él o sus agentes, supieron manipular el sistema de inmigración local como si tuvieran una varita mágica, produciendo una sorpresa tras otra.
 
Nanes-Schnitzer solicitó la nacionalidad a finales de 2012, cuando la Oficina de Inmigración en Belmopan estaba repleta de irregularidades como las que se mencionan cada semana en las Audiencias del Senado. 
 
Y aunque el informe del auditor general nunca mencionó este caso, sí hubo un informe, realizado por la entonces directora María Marín y ahora los medios de comunicación han obtenido este documento interno que proporciona una visión contundente de la facilidad con que el sistema fue violentado para que a un fugitivo le fuese otorgado finalmente un pasaporte legal.