Desnutrición infantil sigue siendo un tema de alerta en Centroamérica y Belice


La obesidad, el sobrepeso y la desnutrición que afectan a mujeres y niños en Centroamérica provocan alarma debido al aumento de la tasa de morbilidad y muertos asociadas a enfermedades crónicas.

“Centroamérica es una región que enfrenta el problema conocido como la ‘doble carga de la malnutrición’, es decir, comunidades y hogares en los que la desnutrición coexiste con el sobrepeso y la obesidad”, indica un informe del programa regional Estado Nación. divulgado por AFP

En esos hogares habitan niños menores de cinco años en condición de desnutrición crónica junto con mujeres, en edad fértil, con problemas de obesidad y sobrepeso, explica el estudio.

El informe detalla que la prevalencia de la desnutrición crónica durante el período 2008-2011 fue de 28,4% en la región, más del doble del promedio de América Latina y el Caribe (12,8%). La excepción es Costa Rica, con 5,6% de desnutrición crónica.

des

Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá presentan valores cercanos a 20% y el caso más dramático es el de Guatemala, con una tasa de 49%, muy alta a los parámetros internacionales definidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En vastos territorios de Guatemala y Honduras más del 40% de los alumnos de primer grado está desnutrido. Nicaragua y Panamá destacan por tener las mayores asimetrías internas, con municipios con tasas de desnutrición mayores al 40%, contiguos o cercanos a otros con niveles menores al 20%.

En El Salvador, Belice, República Dominicana y Costa Rica la desnutrición no solo es más baja, sino que refleja menos brechas internas.

En tanto, la prevalencia de la obesidad y el sobrepeso en mujeres supera el 50% en los países de la región, menos en Panamá donde alcanza 30%.

“El fenómeno de la ‘doble carga de la malnutrición’ es creciente en la mayor parte de los países del área y obliga a modificar el abordaje de las políticas públicas de seguridad alimentaria y nutricional”, recomienda.

Tales condiciones impactan en el aumento de las tasas de morbilidad y muerte asociadas a padecimientos como diabetes, hipertensión, cáncer y enfermedades cardiovasculares.