Guatemala afina para septiembre consulta popular sobre diferendo con Belice


Desde noviembre del año pasado el Gobierno de Guatemala tiene luz verde para preparar, en la fecha que crea conveniente, la celebración de una consulta popular sobre el centenario litigio territorial con Belice, gracias a la autorización dada por el Congreso de ese país.

Jorge Mario Valenzuela, presidente del Tribunal Supremo Electoral de Guatemala, aseguró en declaraciones a la televisora de ese país Chapin TV que para septiembre se podría llevar a cabo el referéndum.

Señaló que ya se han dado acercamientos con la Cancillería, que es la que mantiene relaciones con Belice a estos fines, y se están articulando todos los poderes públicos involucrados para activar el referéndum y ver si el pueblo de Guatemala decide llevar el tema a la Corte Internacional de Justicia.

Guatemala reconoció la independencia unilateral de Belice en 1991, pero reclama casi la mitad de los 12.272 kilómetros cuadrados que tiene la excolonia británica.

En 2008 fue suscrito el acuerdo especial entre Guatemala y Belice para someter el reclamo territorial, insular y marítimo de Guatemala a la Corte Internacional de Justicia, donde se estipulaba una consulta pública sobre el particular que debía celebrarse de forma simultánea en las dos naciones.

La idea era llamar a la población a un referéndum para que opine sobre si las diferencias limítrofes deben ser dirimidas en dicha corte.

Luego, en 2015, se pactó una modificación o enmienda al acuerdo especial para permitir que la consulta o referéndum pueda darse en conjunto o de forma separada en cada país, algo que se ha reactivado en los últimos meses.

Belice ha ido preparando el camino para realizar una consulta popular sobre el diferendo territorial con Guatemala, al punto de que logró que la Cámara de Representantes aprobara una reforma a la Ley de Referéndum para que las decisiones que se adopten por esta vía sólo requieran la mayoría simple, es decir, el 50% de los votos más uno, y no 60% como estaba previsto.

El primer ministro Dean Barrow dijo en ese momento que Belice no celebrará la consulta popular hasta que Guatemala haga su propia consulta y comentó no creer que “el referéndum suceda pronto”.