Trump insiste “el muro sí va” y México reitera “no lo pagaremos”


Para muchos el tema era una oferta de campaña electoral, un estímulo al nacionalismo estadounidense y que se quedaría dormido tras las elecciones de noviembre de 2016; pero no es así. Para Donald Trump, que asumirá la Presidencia de Estados Unidos el próximo 20 de enero, es una prioridad de inicio de Gobierno levantar el muro que separe a su país de México y, más aún, que los costos de construcción los terminen asumiendo los mexicanos.

“TRUMP: ¿cuándo va a entender que no voy a pagar por ese p*** muro? Sea claro con los estadounidenses que pagan impuestos. Ellos asumirán el costo”, le contestó de inmediato a través de Twitter el ex presidente mexicano Vicente Fox, para quien nadie en México pagará “por su monumento racista”.

f

El Gobierno mexicano y la comunidad en general ya habían expresado previamente, y en múltiples ocasiones, el rechazo a este proyecto.

El presidente electo de EEUU aseguró que “la deshonesta prensa no reporta que todo lo que se gaste en la construcción de la Gran Muralla (por cuestiones de velocidad) será reembolsado posteriormente por México”, saliendo así al paso a los comentarios que se comenzaban a escuchar ante las negociaciones de los conservadores que avanzan en el Congreso de su país para aprobar el inicio de las obras con pagos -al menos en la fase inicial- de los contribuyentes locales, algo que no encuentra eco entre los demócratas.

El plan es retomar una ley de 2006, aprobada por el Gobierno de George W. Bush pero nunca implementada del todo, que autoriza la construcción de más de 1.100 kilómetros de “barrera física” en la frontera sur estadounidense.

El equipo de Trump busca llevar al Congreso la requisición presupuestaria para su aprobación a más tardar en abril, aprovechando políticamente la incorporación de esta obra en la ley general de gastos para presionar a los demócratas.

Ese dinero posiblemente sería recuperado luego a través de una renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte o por otras vías.

Sean Spicer, nominado como portavoz de la Casa Blanca durante el mandato de Trump, aseguró que el presidente electo negociará con México el pago del muro, aunque el país vecino se niegue. “Seguirá hablando, ya sea a través de tarifas más altas o un cheque directo, hablará con ellos de eso”.

¿Esclavos?

Por otra parte, el alguacil del condado de Bristol en Estados Unidos, Thomas Hodgson, le ofreció ayuda a Trump en la construcción del muro con México por parte de “reclusos del condado de Bristol y otros, de toda la nación, por medio del proyecto NICE”. Se trata del proyecto de Iniciativas Comunitarias de los Presos Nacionales (NICE, por sus siglas en inglés), un programa dirigido a rehabilitar a los presos enseñándoles habilidades de trabajo, al tiempo que ellos proveen su mano de obra gratuita para grandes obras.

14hodgsonms06_r670x470

La idea de Hodgson es que con el tiempo el proyecto se podría ampliar “con la cooperación de las oficinas de alguaciles en todo el país, que también mandarían a trabajadores reclusos”.

“La idea de usar el trabajo de esclavos de los tiempos modernos enviando a miles de personas a miles de kilómetros de sus casas en Massachusetts para construir un muro para mantener fuera a otros pueblos vulnerables, es simplemente absurda”, comentó al periódico estadounidense Boston Globe, Laura Rotolo colaboradora del equipo de activista Unión Americana de Libertades Civiles de Massachusetts, quien calificó la propuesta de “perversa” e “inhumana”.