“Gasolinazo” mexicano puede tener repercusiones locales


México acaba de poner en vigencia nuevas tarifas para la gasolina generando reacciones diversas en la población del vecino país. “El gasolinazo”, como han llamado al ajuste, incluye aumentos de hasta 20% en el combustible como parte de un complejo plan que modificará el sistema de comercialización interna de los hidrocarburos en ese país.

El plan ha sido criticado por varios sectores, que con protestas se quejan de la medida por considerar que es un robo a los ciudadanos de un país que es productor de petróleo.

La explicación del plan la reseña BBC Mundo de la siguiente forma:

“En México existen tres variedades de gasolina que a partir de enero tendrán un nuevo precio máximo promedio por cada litro que implica un aumento (pesos):

  • Magna 15,99 (US$0,77) +14,2%
  • Premium 17,79 (US$0,85) +20,1%
  • Diesel 17,05 (US$0,82) +16,5%

México se dividirá en 90 regiones con precios alrededor de esos promedios, siete serán regiones fronterizas, y el resto del interior del país.

Durante todo enero, el precio máximo promedio se mantendrá fijo, es decir, no habrá ni aumento ni retroceso en el costo de cada litro de gasolina.

Las dos primeras semanas de febrero tendrán un ajuste semanal.

A partir del 18 de febrero, los precios máximos serán fijados diariamente, por lo que el precio de cada litro de gasolina podría ser más caro o más barato de un día para otro”.

El plan genera molestias y angustia en la población, que ya comienza a mirar a su alrededor para comparar y buscar opciones.  Esto, que ya ha ocurrido en otros países, puede conducir a movilizaciones en busca de mejores precios.

Así, por ejemplo, en el Distrito de Corozal la gasolina tipo Premium se vende, al cambio, en unos 16 pesos, es decir, un peso menos de lo que pagan los mexicanos de su lado de la frontera.

Esto no hay que perderlo de vista, porque podría generar alguna distorsión en la zona fronteriza.