Crecen los daños al patrimonio arqueológico maya en el país


Más allá del valor histórico y patrimonial que representa que el territorio de Belice esté lleno de restos de la cultura maya, tales monumentos y reliquias constituyen uno de los principales potenciales turísticos del país. No obstante lo anterior, la destrucción de la memoria ancestral del territorio avanza.

Recientemente CTV3 News mostró un reporte de lo que está ocurriendo con restos de un monumento maya en el distrito de Orange Walk, cuya destrucción ocurre sin sanciones ni pronunciamientos oficiales como parte de las obras que se realizan en Cocoa Road, una vía de acceso a las siembras de caña de azúcar.

El citado reporte indica que presuntamente el monumento está siendo utilizado como vertedero por el Ministerio de Obras para arreglar el camino.

El Instituto de Arqueología de Belice ha escrito recientemente, refiriéndose a otras iniciativas de preservación, que “no es un secreto que nuestro patrimonio cultural y arqueológico se encuentra bajo amenaza de ser destruido por los saqueadores, así como la deforestación y el adelanto agrícola”.

Parece que a esta lista se suman la negligencia y la indolencia.

No hay que olvidar lo ocurrido en 2013, cuando se produjo la destrucción parcial de una pirámide maya de Nohmul, con más de 2 mil 300 años de antigüedad, como parte de unas labores de construcción.

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La empresa que causó los daños trabajaba para el Gobierno en la construcción de una vía en el distrito de Orange Walk.

El arqueólogo británico Normand Hammond, quien durante décadas trabajó en labores de búsqueda y rescate de patrimonio maya en el país, ha señalado en varias ocasiones que la destrucción de monumentos para extraer relleno para las carreteras “es un problema endémico” en Belice.

Este problema afecta incluso a complejos arqueológicos de gran importancia, que quedan expuestos y vulnerables ante cualquier acto vandálico, porque la protección prevista en las leyes queda a diario como letra muerta.

Durante décadas la destrucción del patrimonio cultural de Belice avanza de manera sistemática sin que se adopten correctivos reales.