38 años después acusan a culpable de asesinato de pareja visitante de Belice


La justicia tarda, pero llega, suelen repetir muchos confiando así en que las malas acciones reciben castigo en algún momento. Parece que la muerte de Christopher Farmer y Peta Frampton, ocurrida en junio de 1978 cuando visitaban Belice, es una muestra de que el refrán a veces se convierte en acciones.

A inicios de este mes, según reporte de The Washington Post, un tribunal estadounidense ha dejado caer la responsabilidad de estas muertes en Silas Duane Boston, dueño del barco Justin B, donde la pareja de visitantes británicos salió de Belice a realizar un recorrido hace 38 años.

Boston, quien ahora tiene 75 años, ha sido acusado de dos cargos de asesinato. Él se llevó en su embarcación a Farmer y Frampton el 26 de junio de 1978 y luego sus cuerpos aparecieron sin vida frente a la costa de Punta de Manabique en Guatemala.

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Pero los señalamientos contra Silas Duane Boston se dan luego de una investigación que ha hecho público un cuadro mucho más complejo. Una investigación sobre la desaparición de la esposa de Boston en 1968 fue conectada con la muerte de los británicos gracias al testimonio de los hijos de la pareja.

Dos hijos de Boston, que en 1978 tenían 12 y 13 años, estuvieron a bordo del Justin B cuando ocurrieron los hechos.

Su padre había tenido un altercado con otra mujer en Sacramento, Estados Unidos, y se llevó a los menores a través de México para llegar a Belice, donde comenzó el negocio de transportar turistas con su embarcación.

Con la pareja de ingleses a bordo una noche, cuando el Justin B estaba anclado cerca del puerto de Livingston, Guatemala, se produjo el ataque de Boston a Farmer, según relataron sus hijos. Luego inmovilizó a Frampton. Al día siguiente, los ató y les cubrió las cabezas con bolsas plásticas, para luego empujarlos a aguas profundas.

Boston consultó su reloj, según relató uno de sus hijos, y luego tres o cuatro minutos dijo: “Está bien, ahora están muertos”.

Los hijos de Boston afirmaron haber mantenido todo esto en silencio por temor a represalias.