Belice descarta ceñirse a las recetas del FMI


Los problemas fiscales del país se cuentan entre los argumentos que ha usado el Gobierno de Belice para negociar con los inversionistas un cambio en las condiciones de pago de la deuda. No obstante, para el Gobierno esta situación no implica que el país se va a ceñir a una receta del Fondo Monetario Internacional para demostrar que se están adoptando acciones correctivas.

El primer ministro, Dean Barrow, señaló que se han hecho esfuerzos en materia de disciplina fiscal y se seguirá trabajando en ese sentido, sin necesidad de apoyarse en el organismo multilateral, aunque algunos lo sugieran o se maneje la opción entre los tenedores de los bonos de la deuda de Belice.

“Estamos seguros de que podemos hacer lo que hay que hacer por nuestra cuenta sin el FMI y así es como vamos a proceder”, aseguró.

No obstante, Barrow asegura que se tomarán algunas medidas, pero cree que habrá una mayor concentración de esfuerzos en el recorte de los excesos que en generar más cargas para el público beliceño con impuestos adicionales.

Sin embargo, en las presentaciones que el Gobierno ha hecho, junto al propio Barrow, a los tenedores de bonos 2038 para que acepten una reestructuración se ha señalado que tanto el recorte del gasto público como el aumento de los ingresos son clave, porque persiste un déficit de gran magnitud, aunque se han hecho esfuerzos en materia fiscal.

El problema incluso supera la expectativa de lograr aumentar los ingresos en 2% del Producto Interno Bruto entre 2017 y 2018 y, a la par, rebajar el gasto en un monto equivalente a 1% del PIB.

De hecho, el flujo de caja para poder pagar las obligaciones depende del aumento de la deuda, según se les ha informado a los inversionistas.

Pese a esto, Barrow señala que todavía se está trabajando en la forma de avanzar en el equilibrio fiscal, por lo que no ofrecerá mayores detalles hasta que se concreten decisiones al respecto.

Por otra parte, se manifestó confiado en las negociaciones que se adelantan con los inversionistas y dijo esperar “una reestructuración exitosa”.

El Gobierno busca que los tenedores de bonos firmen una Declaración de Consentimiento, que les será remitida en enero próximo por las autoridades, para que el ajuste en las condiciones entre en efecto a más tardar el 20 de febrero de 2017 (que es la fecha del próximo pago de cupón).