Premian a Caleb Orozco por su lucha por derechos LGBT en Belice


La histórica decisión del Tribunal Supremo adoptada en agosto, con la cual se estableció que es inconstitucional la Sección 53 del Capítulo 101 del Código Penal de Belice, que criminaliza la homosexualidad, no deja de tener repercusión internacional.

Caleb Orozco fue quien emprendió la cruzada en tribunales que finalmente dio lugar al fallo del juez Kenneth Benjamin. Orozco es el presidente de la United Belize Advocacy Movement y ha sido reconocido con el Premio Visión y Voz en honor a David Kato, luchador por los derechos de la Comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y trans (LGBT) de Uganda.

El premio le será otorgado a Orozco bajo el argumento de que, a pesar de los ataques y las amenazas contra su persona, “ha permanecido valiente, fuerte, fuera del clóset y orgulloso a lo largo de su batalla por la justicia y la equidad”, explicó John Fingleton, parte de la mesa directiva de la Kaleidoscope Trust, organización fundada en 2011 para defender los derechos humanos de la comunidad LGBT en países donde no son respetados.

Orozco recibirá el premio el próximo 26 de enero del 2017, durante la cena anual de la Kaleidoscope Trust.

Orozco ha señalado que “el premio no se trata de mí, sino de las aspiraciones de mi comunidad y de los sacrificios y el apoyo que han mostrado en la superación de la intolerancia”.

Vale recordar que, en su pronunciamiento, el juez Kenneth Benjamin señaló que era obligación del tribunal modificar la Sección 53 del Capítulo 101 del Código Penal de Belice, para que esté en línea con lo que determina la Constitución.

Ese articulado indicaba que “cualquier persona que mantenga relaciones carnales contra natura con persona o animal, o intente cometer acceso carnal con persona o animal, ya sea en público o privado, será sancionado con una pena de prisión de 10 años”.

La norma colocaba a Belice entre 70 países del mundo que criminalizan o castigan la homosexualidad.

El largo camino hacia esta decisión judicial se inició en 2013, cuando Caleb Orozco adelantó una acción legal ante el Tribunal Supremo alegando la inconstitucionalidad de lo contemplado en el Código Penal por cuanto penaliza una conducta adulta consensual en privado.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llegó a pedirle al Estado que implementara medidas cautelares para proteger la vida de los activistas LGBT, entre ellos la del propio Orozco, por los fuertes hostigamientos que se presentaron tras llevar el caso a tribunales.

A pesar del fallo del Tribunal el tema sigue levantando controversias en Belice, por las presiones que las organizaciones religiosas ejercen para limitar su alcance.

Foto: Cortesía THE DAILY BEAST