Senado enfría plan del Gobierno sobre diferendo con Guatemala


El Senado le bajó velocidad a la intención del Gobierno de Dean Barrow de aprobar de forma expedita el acuerdo especial de 2008 entre Guatemala y Belice para someter el reclamo territorial, insular y marítimo de Guatemala a la Corte Internacional de Justicia, así como la ratificación de la enmienda de dicho acuerdo pactada en 2015.

Vanessa Retreage, procuradora general, y Godwin Hulse, representante del Gobierno, acudieron al Senado para formalizar la petición. Pero el debate que se produjo con los senadores enfrió el ímpetu oficial.

El visto bueno del Senado a la solicitud del Gobierno podría implicar que se active el proceso para una consulta popular que permita decidir si el tema del diferendo se dirime en la Corte Internacional de Justicia.

Este punto ha encendido alarmas en el país, porque ha sido visto como un intento del Gobierno por allanar el camino para dirimir el diferendo con Guatemala. Incluso el Gobierno pretende reformar la Ley de Referéndum.

Los senadores no logran entender la premura del Gobierno ni las razones por las cuales en este momento se decide avanzar sobre este tema.

Eamon Courtenay, senador del Partido Popular Unido (PUP), fue tajante al explicar que este no es el momento para “ocuparnos” de este asunto, en especial porque Guatemala retiró a su embajador de Belice y no hay una relación diplomática estable. Hasta no regularizar las relaciones no ve la necesidad de intentar otras acciones.

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El senador Paul Thompson, también del PUP, destacó un aspecto preocupante de lo establecido en el Protocolo del Acuerdo Especial entre Belice y Guatemala. En el texto, según detalló, se da por hecho que la Corte Internacional de Justicia es el camino a seguir para resolver las diferencias. “Es realmente una farsa”, señaló.

Para Courtney lo ideal sería que el Comité de Asuntos Constitucionales y Extranjeros se reúna con la asistencia del ministro de Asuntos Exteriores, del director general del Ministerio de Asuntos Exteriores, del embajador de Belice a Guatemala, el general de brigada de la Fuerza de Defensa de Belice, entre otros funcionarios y personalidades preocupadas por el tema.

A su juicio, si se ha esperado ocho años para esto con “ocho días más u ocho semanas más u ocho meses más” se puede lidiar. Pues, según sostiene, “no hay prisa”. El tema es suficientemente serio y trascendental como para evaluarlo a fondo y bien. “No nos apresuremos”.